Cómo comprar diamantes

Comprar diamantesSi usted se dispone a comprar diamantes, hay una serie de factores que debe tener en cuenta, que marcarán la diferencia entre una buena y una mala adquisición. Desde un punto de vista puramente práctico, es importante que conozca el producto para que, más allá del gusto personal, pague un precio justo y acorde con lo que le ofrecen. Las características que determinan la calidad de un diamante, así como el precio que le corresponde en el mercado, son, principalmente, el peso, la pureza, el color y la talla; pero también hay otras de suma relevancia, tales como la fluorescencia, las proporciones o el pulido, que matizan el perfil concreto de la piedra preciosa.

Todas estas variables, cuyo análisis corresponde a profesionales cualificados, figuran en el certificado gemológico que todo aquel que se proponga comprar diamantes debe reclamar como condición indispensable para llevarse la joya. Este certificado debe estar firmado por un laboratorio de reconocida reputación; en él, como decimos, figurarán todas las características de la piedra preciosa, de manera que esta sea única e inconfundible.

Tenga en cuenta que solo con que uno de los rasgos fundamentales del diamante (peso, pureza, color y talla) sea de baja categoría, el precio caerá en picado; y, en caso de no saberlo, podría usted pagar miles de euros de más. Para ello, analice cuidadosamente el certificado. El pulido (si puede ser, «muy bueno»), la fluorescencia (preferiblemente «ligera») y las proporciones (elija siempre las «muy buenas») son los otros factores que entran en la valoración.

La talla es el rasgo crucial del diamante. Por medio de la talla se determina el brillo, esto es, de qué manera se comporta el diamante ante la luz; así, a mayor grado de talla, mayor será la luz reflejada, y más exquisita la belleza.

El color es un elemento que tendrá que considerar cuando se disponga a comprar diamantes. No se confunda: en un diamante, la ausencia de color es el mayor grado de color. Los puristas eligen diamantes incoloros por su carácter excepcional. Es tarea del gemólogo determinar hasta los más leves indicios de color.

El peso del diamante se expresa en quilates, pero este no necesariamente refleja el tamaño de la joya. Los quilates aumentan dramáticamente el valor de su diamante.

La pureza se analiza por medio de una inspección profunda de la piedra preciosa. El término hace referencia a la cantidad de imperfecciones diminutas, imperceptibles para el ojo humano, que presenta el diamante. Obviamente, la ausencia de imperfecciones determina la calidad del diamante.

Tenga en cuenta estos factores cuando vaya a comprar diamantes, y benefíciese de una perfecta relación calidad / precio con una adquisición inteligente.

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